Ser una iglesia guiada por el Espíritu Santo, comprometida con la restauración de vidas, el avivamiento espiritual y la expansión del Reino de Dios; donde cada persona sea transformada por el poder de Jesucristo, sanada en su corazón, afirmada en su fe y equipada para cumplir su propósito en Dios.
Anhelamos ser una casa de refugio, un altar de adoración y un centro de avivamiento que impacte nuestra comunidad y las naciones con el mensaje de salvación, esperanza y restauración.